Este trayecto investigativo lo comenzó un grupo de siete estudiantes de la segunda cohorte de la Licenciatura en Danza en la seccional de Apartadó, acompañados por profesoras de la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia. Motivados por el interés de explorar cómo los territorios albergan y preservan procesos artísticos y culturales, y cómo las prácticas dancísticas contribuyen a la consolidación y fortalecimiento de las lógicas territoriales y comunitarias, este ejercicio se convirtió en un punto de partida para pensar críticamente las historias propias y colectivas de la región. De este modo, se abrieron caminos hacia formas de narración histórica que trasciende el hecho escénico y revela que la piel, aquella que recubre la danza en el territorio, guarda en sus más profundos misterios memorias de espacialidades sociales, comunitarias y de múltiples tradiciones históricas que han cargado el trasegar de tiempos pasados, presentes y futuros, así como importantes cambios económicos, políticos y culturales que hoy conforman la vida en la región de Urabá.
Por esta razón, entendemos el cuerpo que danza como un registro de memorias vivas, portador de otras corporalidades que dieron forma a un contexto específico de prácticas y saberes del pasado y que, en el presente, estos cuerpos se transforman en cultivadores y guardianes de un territorio danzado concebido como un espacio de encuentro y conexión cultural con las generaciones venideras.
El Urabá Darién se extiende desde desde el Valle del Sinú hasta la Cuenca del Atrato, parte de la Serranía de Abibe y la Cuenca del Golfo de Urabá. En esta área la danza ha sido uno de los factores resultado de su historia de poblamiento, las rutas comerciales, las migraciones y desplazamientos, y aquellos determinados por la búsqueda de condiciones de vida de los grupos humanos que la habitan.
El colectivo folclórico A son del Tambó antes llamado Aguas Cadenciosas, se fundó en la región de Urabá, específicamente en el municipio de Mutatá, en el año 1995. Inicialmente bajo la dirección del señor Jaime Andrés Londoño, el grupo pasó a ser dirigido por Arturo Montoya Palacios, quien estuvo al frente durante 20 años.
Estos viajes nos enseñaron que, a pesar de que planeemos cada evento con anticipación, siempre hay un poder impredecible: el de los cuerpos, los territorios y las historias que, aunque a veces se escapan de nuestro control, se quedan grabadas en el alma de quienes las experimentan. Son esos momentos, que encontramos en el camino, a veces entorpecidos por nuestras mismas planeaciones y esquematizaciones, los de mayor inspiración, los que se vuelven un oasis en medio de las dificultades que atravesamos como humanidad y que permiten escuchar nuevamente el cuerpo y tomar siempre mejores decisiones.
El proyecto Semilleros de Investigación en Danza en el Urabá y Oriente antioqueños es una iniciativa del Ministerio de las Culturas, las artes y los saberes de Colombia, en alianza con la Licenciatura en Danza de la Universidad de Antioquia.